Otro día que va

La sombra, la oscuridad, el frío cavernoso de mis sueños, o -como le dicen- la noche, se fue arrastrada por el viento. Los árboles, primero como chorros de tinta azules, y después – mar de hojas- como pétreas nubes grises, se instalaron en el campo; quietos, expectantes, perturbadores. Yo vi todo a través de las ventanas,… Continúa leyendo Otro día que va