Ciudad soñada

Lo más difícil fue escapar. Correr por la Ciudad soñada de Klee me dejó sin piernas. El espacio se espesó hasta que sufrí el peso de la pesadilla. Me costaba avanzar, corría y sentía que mis piernas, mis brazos, mi torso, sometidos a otra voluntad, invisible, que me absorbía desde atrás, retrocedían. Trataba de alcanzar… Continúa leyendo Ciudad soñada