Ofertodo

Las ofertas de alquileres en la vidriera eran asombrosas, adentro había luz, una mesa enorme y unos sillones que invitaban a pasar, incluso a esperar que un empleado se desocupara para decirle no hay problema, no hay molestia, aquí es un placer, discúlpeme usted; pero la puerta estaba siempre cerrada. Por tercera vez en el… Continúa leyendo Ofertodo